lunes, 20 de septiembre de 2010

El laberinto progre




Hoy tenemos firma invitada, pertenece a un blog al que recomiendo a todos visitar, se llama “Los diarios de Winston” y es que, aparte de su orientación ideológica, que estoy seguro que hará a alguno de mis lectores subirse por las paredes, la calidad de su prosa, de sus escritos, hace que sea un placer leerlo, y como muestra, lo siguiente:


"Ten cuidado con lo que deseas porque podría hacerse realidad... y esto es lo que le está ocurriendo a un montón de personas de la izquierda, que se encuentra haciendo auténtica ingeniería intelectual para poder encajar la realidad y su pensamiento.

Atrapados entre sus ideas y el mundo real se encuentran en un laberinto del que no es fácil salir airoso sin una buenas dosis de incoherencia.

Elena (nombre y personaje ficticio) es una mujer de izquierdas, como tal ha optado toda su vida por ser una feminista militante, luchando a brazo partido por cuestiones a su juicio tan importantes como el uso no sexista del lenguaje. Pero lógicamente no era su único frente de batalla: siempre fue una defensora acérrima del respeto a otras culturas frente a las posiciones de la derecha que ella consideraba reaccionarias, intolerantes y casposas.

Todo iba bien hasta que la realidad tuvo la desfachatez de intervenir como un tsunami de mal gusto, insolente y descarada como solo la realidad sabe serlo, y lo hizo en forma de pañuelo. Al principio era algo anecdótico, un toque de color sin importancia, pero el velo islámico poco a poco fue más y más frecuente, entró en nuestras escuelas y su presencia en nuestras calles dejó de ser anecdótica y nuestra querida y bien intencionada Elena se encontró frente a una ecuación de imposible solución. Ella que había debatido hasta quedar afónica acerca de si el hecho de que un hombre la cediera el paso en una puerta era intolerable o no, se encontraba en la tesitura de condenar el uso del velo como muestra de sometimiento al hombre, o respetarlo y aplaudirlo como muestra de la riqueza de una sociedad multicultural que tanto había deseado.


Ella que hablaba de la Iglesia Católica como si se tratara de la peste y que en alguna ocasión entre bromas y veras había llegado a decir que "la única iglesia que ilumina es la que arde", se había encontrado en una manifestación para apoyar que con dinero público se financiara la construcción de un centro islámico con mezquita incluida... aún no sabía cómo compaginar su ateísmo militante, sus arengas de taberna con los amigos a la hora del aperitivo acerca de quemar y cerrar templos, con sus manifestaciones a favor de financiar la construcción de mezquitas. Pero es que Elena es una mujer de acción: primero se actúa y luego, si hay tiempo, se piensa.

Elena en el fondo no es mala gente, sin lugar a dudas fue la que más satisfacción sintió en todo el bloque de viviendas donde habitaba cuando coincidió con un nuevo vecino de origen caribeño que se acababa de mudar al piso de al lado. Se sintió satisfecha, ella y su pequeña comunidad de vecinos eran la prueba viva de que la convivencia era posible ¡qué posible! ¡deseable! y nuestra buena Elena se dispuso a disfrutar de la nueva situación.

El primer fin de semana apenas pudo dormir. El regeton sonó a todo volumen hasta la madrugada, acompañado de voces, risas y gritos. Y ella en vela en su cama esbozó una sonrisa y pensó que era lógico, que ella misma había hecho una fiesta cuando inauguró su piso, y se reconfortó pensando en lo felices que se les veía, lo alegres que eran sus nuevos vecinos, y en lo mucho que debían haber sufrido los pobres antes de llegar a España.

El segundo fin de semana en blanco no se sintió tan animada, pero entendió que era su forma de exteriorizar su alegría y de relacionarse entre ellos, y se hizo la firme promesa de intentar entenderlos.

Al tercer fin de semana la cosa se complicó. Al parecer la fiesta terminó en una disputa con voces, empujones y carreras por las escaleras... sin duda es un problema de educación nada más, sólo necesitan que alguien les oriente y ayude en su integración ¡y esa bien podía ser ella!

Al cuarto fin de semana llamó a la puerta de sus vecinos. Cuando abrieron empezó a contarles que vivir en comunidad es un ejercicio de mutuo respeto y lo mucho que se alegraba de tenerles como vecinos, pero debían también entender las costumbres de los demás etc, cuando una voz desde dentro preguntó ¿qué ocurre? y alguien con acento dominicano contestó "la rasista de la vesina que intenta jodelnos"... ¡¡¡racista!!! ¡¡¡la habían llamado racista!!! Siempre presumió de ser rápida de mente y de verbo fácil pero ¡¡¡racista!!! Estaba tan poco preparada para una cosa así que no supo contestar.

Dos meses después Elena se mudaba de su barrio de toda la vida a un pequeño apartamento en una zona exclusiva de las afueras. Por supuesto no tenía nada que ver con sus adorables nuevos vecinos, se fue porque la contaminación y el tráfico eran insoportables en su barrio por culpa de ciudadanos sin conciencia que se negaban a usar el transporte público (transporte que por cierto ella tampoco usa).

Y es que Elena está en un laberinto del que no sabe salir."

15 comentarios:

elena dijo...

¡ Y por qué demonios le ha tenido que poner mi nombre!
Manda webs.

Wafah dijo...

Ya se que te apasiona este tema, emigrante, pero de ahi a poner tres entradas identicas va un mundo, jajajajaja. Bromas aparte, te diré que en mi caso vine a España muy jovencita, con 3 añitos, me siento a partes iguales inmigrante y española, y me he integrado perfectamente en este pais llamado España, que tambien es el mio ya que mi madre es española, de lo que doy gracias a todos, que me han respetado y aceptado sin ningún problema. No voy a negar que me encontrado con una minoria intolerante que me han insultado por el mero hecho de ser mora pero para ser justa he de decir que la grandisima mayoria de españoles son gente educada y correcta y no tengo nada que reprochar, al contrario les doy las gracias por haberme recibido con los brazos abiertos.
En cuanto a lo que dice ese panfleto al que te refieres, te diré que yo tambien tengo unos vecinos que ponen la musica a toda caña pero mira por donde no son inmigrantes sino que son españoles, concretamente sevillanos (que casualidad), y como ves tienen la misma poca educacion que los caribeños, los marroquies o los peruanos. El que molesta a los vecinos es una persona sin educación y que no sabe convivir, sea español o extranjero, pero señalar solo a determinados colectivos por el mero hecho de serlo se llama racismo. ¿O es que si son sevillanos no molestan con la puta musiquita?

P.D. Te diré que siempre he estado en contra de Mohammed y no es la primera vez que lo he criticado en tu blog. Siempre he estado en contra de cualquier dictadura y tambien dejé mi oposición total a la dictadura cubana, cuando el caso de Guillermo Toledo, asi que no me doy por aludida cuando me dices esas cosas y tambien te recomiendo que leas lo que pongo antes de criticareme. Saludos para ti.

mil_rosas dijo...

Pues yo debo decir que me he sentido muy identificada con la historia de los vecinos. Cuando tenía 8 años nos mudamos a un barrio muy tranquilo donde fuimos muy felices. Al cabo de los años los vecinos fueron vendiendo sus casas y como aquí en Ceuta los único que pagan dinero en mano son los musulmanes pues esas casas fueron compradas por musulmanes, a los diez años en mi edificio sólo quedamos tres familias cristianas y diez musulmanas. Yo no tengo nada en contra de los musulmanes, estoy muy acostumbrada a su cultura, pero sinceramente no se puede convivir con ellos. El edificio se fue convirtiendo en un infierno, todo roto, las paredes pintadas, mal olor en las escaleras... noches en vela durante el ramadán o fiesta del borrego, bodas de tres días en plena calle cortada, peleas, drogas... al final nos tuvimos que vender nosotros también nuestra casa y mudarnos en el centro que es la única zona en Ceuta donde aún apenas viven musulmanes, pero mira por donde... me fui a vivir a un piso donde justamente encima tengo una familia musulmana que hasta las tres de la mañana, todos los días, están dando voces como si fueran las tres de la tarde, lo más increible es que están dando gritos a todas las horas del día, no se cansan de hablar a gritos, poner la música a tope, que digo yo... que por cojones todos los vecinos tenemos que escuchar su música. Increible, pero cierto.

Yo que he sido extranjera en Bolivia durante muchos años he tenido que adaptarme a sus costumbres y cultura, no digo ya vivirla, si no adaptarme lo mejor posible, no entiendo a esta gente que no respetan las costumbres del país que los acoge.

No pido mucho, solamente que vivan y dejen vivir.

Anónimo dijo...

Hola emigrante, soy el chico cubano que visita tu blog, que cosas, esto me está pasando a mi ahora mismo, mis vecinos noche sí y noche también tienen fiestas armadas en su apartamento, por suerte no es reggaetton, pero es bacalao, que a todos los efectos es lo mismo, pues hace unos meses fui a tocarles la puerta porque necesitaba estudiar y dado el ruido no me dejaban, me salieron 2 chicos que iban acompañados de alrededor de 5 chicos y chicas más, todos españoles y los que no guiris, y al intentar hablar con ellos para pedirles que bajaran un poco la música, obviamente con sus copas de más, comenzaron a llamarme "sudaca, no tienes derecho a venir aquí a mi país a decirme como tengo que comportarme", "si no te gusta regresa a tu país" y cosas que, dado que soy una persona bastante civilizada, respondí llamando a las autoridades antes de involucrarme en una pelea de gritos o física.

Con esto te digo lo siguiente, normalmente estoy bastante de acuerdo con lo que dices,pero en este caso no del todo, pues eso que comentas es una cuestión de educación, y las carencias educativas, culturales y de comportamiento cívico exiten en República Dominicana, en Japón y te aseguro que mucho, en España.

Pues mira que cosas, que ayer estaba comentando con un amigo en clases sobre Nelsón Mandela, y cual fue mi sorpresa al comprobar que de ese hombre solo conocíamos dos en clase, mi amigo (español) y yo. Seguro que de Belén Esteban o Cristiano Ronaldo se saben vida y obra.

Para finalizar,"el burro no puede burlarse de las orejas del asno"
No es una cuestión de razas o procedencias, es una cuestión de educación.

Un saludo y sigue escribiendo como lo haces.

Valaf dijo...

Jajaja, very good, my friend!

Me apunto eso de las orejas del burro, jajaja

Un saludo

sinrrumbo dijo...

me parece que falta un pokito de educacion, vamos bastante educacion vecinal... desde pequeñitos..."probre" elena , que lio tenia en su "azotea"..., los que quemen iglesias, se les tenia que quemar las pelotas tambien,.. como los que queman el bosque, es de cobardes quemar las cosas...

sinrrumbo dijo...

eh wafaah,ese icono, si estas por aqui , desde los 3 aññitos.. , por que no te lo cambias, muxos simbolos que identifican la tierra que naciste, pero, poner la bandera , yo cononozco un sueco que dice que es de jerez, y no se pone la bandera sueca , en sus comentarios , vino hace 5 añños y tiene 47 años, a mi me parece que tu la pones para provocar, eh wafaah...

sinrrumbo dijo...

despues de visitar el enlace que incluyes en tu bloogg, ahora empiezo a entender al colega sueco que vive en jerez...,es justicia es justicia...

Raisa dijo...

Pues yo lo que digo que por mí a los progres le pueden pegar fuego desde ya, así de claro, no me ando con rodeos. Nos encontramos en este punto gracias, entre otros, a ellos. Les dedico mi más sincera enhorabuena y que les den mucho por el culo y si puede ser con una caña rajada mejor, a ver si se enteran ya de que no es lo mismo joder que ser jodidos y lo que es peor, jodidos por ellos mismos.

Candela dijo...

Todo ésto ocurre por la puñetera discriminación positiva. Los españoles estamos hartos de los privilegios de los inmigrantes y ésto provoca rechazo, que no es lo mismo que la xenofobia que nos quiere vender el looby progreta.

Cuando nosotros seamos los primeros en beneficiarnos de un sistema pagado por nuestros padres y abuelos, ya veremos, mientras tanto que a nadie se le ocurra hablar de xenofobia. Personalmente no aguanto a los maleducados de ningúna étnia, pero tampoco que me vendan burras sin dientes.

El emigrante dijo...

Ja, ja, ja Elena, se ve que tu nombre es muy progre, que le vamos a hacer, acéptalo.



Primero Wafah, ese texto al que te refieres no es un “panfleto” es una opinión, y muy bien expuesta, y segundo, creo que no has entendió el sentido de la historia, o que “los arboles no te han dejado ver el bosque” porque lo que se trataba de criticar aquí, no era lo ruidosos que eran los vecinos dominicanos (que podrían haber sido chinos, marroquíes o polcaos) sino la incoherencia continua en que viven la progresía española, que le hace defender aquello que critica. Tú te has quedado con lo anecdótico.

Y sobre tus opiniones sobre dictadores, simplemente me llama la atención que cada vez que nombras a uno, o pones un ejemplo comparativo negativo, lo haces con el que lleva 30 años muerto y que no sufriste, mientras que al que esta vivito y pateándote bien solo lo has nombrado dos veces en todo este tiempo, curioso ¿no?



Mil rosas, de nuevo, la finalidad de la historia no era si hacían mas ruido o no, sino lo que le ha comentado a Wafah, la incoherencia de la izquierda hacia ciertos temas. Los problemas con los vecinos no vienen de la raza, creo yo, sino de lo integrados que estén y el nivel de educación que tengan, ya sean gitanos, moros o españoles.



Anónimo, lo digo de nuevo; da igual de que nacionalidad eran los protagonistas de la historia, lo importante no era eso (solo era una herramienta de la historia) sino la incoherencia y la hipocresía de la protagonista, pero veo que todos os habéis quedado en lo mismo, así que no he conseguido lo que pretendía criticándolo.

Y sobre Nelson Mandela, no solo no me extraña, sino que incluso me sorprende que uno solo sepa quien es; la educación en España da pena, se ha convertido en un sistema no de adquisición de conocimiento, sino proveedor de certificaciones a granel, que no garantizan unos mínimos niveles. Dedicarse a la educación hoy en España, es llorar.


Sinrumbo, no te preocupes por Wafah ni su bandera, solo lo hace, como sus opiniones, para llamar la atención.


Raisa, un día vas a tener que contarme que te ha pasado con los progres, porque, yo no los puedo ver, pero lo tuyo…


Eso es algo que nunca he podido entender candela ¿Cómo una discriminación ser positiva? La esencia de la igualdad es eso, que no hay diferencias, en el momento que favorezcas algo, ya no la hay, y eso de positivo no tiene nada.

El emigrante dijo...

Se me olvidaba; Swami, gracias por tu inapreciable aportación de hoy.

Valaf dijo...

Wow! Respuesta para mi solito, hala, hala y hala, jajaja

mil_rosas dijo...

Emigrante se ha entendido perfectamente el fondo de tu entrada, lo que pasa es que el tema de convivencia con inmigrantes lo sufrimos tanta gente que nos ha llamado la atención la historia del vecino, al menos a mí me llama mucho la atención que sea tan difícil la convivencia con ellos y lo entiendo por otra parte porque tienen otra visión de la vida cotidiana muy diferente a la nuestra, pero creo que podrian hacer un pequeño esfuerzo por integrarse y no molestar a los demás.

El emigrante dijo...

No te emociones Swami, simplemente no me parecía bien dejarte sin responder (aunque para el comentario…) que se que eres mu sensible y esas cosas te afectan.


Parece que todo el mundo en el blog vive con inmigrantes encima :)


Saludos.