
En estas elecciones americanas se esta produciendo un hecho que sorprende desde nuestra perspectiva europea, los “Obama Cons” lo han etiquetado. Consiste en miembros y dirigentes del partido republicano que dan su apoyo públicamente a Darek Obama, el candidato demócrata.
No es un fenómeno nuevo, en cada elección se ha dado el caso de miembros de un partido que apoyan al candidato del partido rival, lo novedoso en este caso es la gran cantidad de republicanos de base que se han posicionado con Obama (creando incluso plataformas como “Republicans for Obama” con mas de 3000 miembros por todo el país) y mas importante aun, sobre todo desde el punto de vista sicológico, la cantidad e importancia de dirigentes del partido republicano que han expresado públicamente su preferencia por Obama para ser el próximo presidente de EE.UU; el ex gobernador de Massachusetts William Weld, el ex procurador general Charles Fried, el ex diputado republicano de Iowa Jim Leach y quizás el mas sorprendente de todos, Colin Powell artífice de la guerra de Irak y miembro mas popular del gabinete Bush hasta su renuncia . Todos han expresado su apoyo a Barak Obama para que llegue a ser el próximo presidente estadounidense.
En Europa y sobre todo en España donde nuestra superioridad moral nos hace ver con condescendencia (sino con manifiesto desprecio) el sistema electoral americano e incluso poner en duda el concepto de democracia americana esto nos causa perplejidad. ¿Alguien se imagina un ex ministro, un presidente de comunidad autónoma o un simple concejal expresando públicamente su apoyo a un candidato de otro partido? Si eso ocurriera el pobre infeliz seria crucificado públicamente, acusando de traidor, vendido, y seria borrado de la vida política…no hay sitio en nuestra monolítica estructura decimonónica de partidos para la critica interna.
Vean sino el caso de Rosa Diez en el PSOE o de María San Gil en el PP (aquí en todos lados cuecen habas) la una vejada, humillada, insultada y vilipendiada por su propio partido en un ejercicio de acoso y derribo que no se recuerda en la democracia española, simplemente por no estar de acuerdo con las directrices de su partido en el País Vasco, la otra dimitió de su cargo de presidenta del PP vasco por similares motivos aunque en este caso se ahorro el linchamiento político y mediático (aun hay clases)
En la actualidad Rosa diez esta al frente de su propio partido con el que gano un escaño en el congreso, defendiendo sus ideas. María San Gil esta retirada de la vida publica.
Estos y otros ejemplos no tan notorios nos hacen pensar que la democracia y la crítica interna de nuestros partidos políticos dejan mucho que desear. La actitud en España es que si estas en un partido político que te da “trabajo” tu obligación es apoyarlo y guardarte tus criticas, incluso si las acciones de tu partido van en contra de tus principios o de los principios que el partido defiende…¿no suena muy democrático, verdad?
Así que, seria mejor si dejáramos nuestra “superioridad moral” hacia Estados Unidos (sobre todo la de los partidos de izquierdas) y empezáramos a tomar ejemplo. El día que, por ejemplo, Almunia, Guerra, y otros pudieran decir abiertamente lo que pregonan sobre la política de Zapatero a todo el que quiera oírlos en los pasillos del congreso y la eurocamara, quizá las cosas empezarían a cambiar… y gente como María san Gil y Rosa diez estarían donde les corresponde.

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