martes, 25 de noviembre de 2008

La dichosa crucecita


Bueno después de unos días de paz y tranquilidad hablando de cine, cultura, patatas y demás voy a meterme en berenjenales otra vez:) voy a hablar de la dichosa cruz, no de la gamada, la otra (aunque por la polémica que esta liando ya no se cual peor)

Para el que no lo sepa, la cortina de humo de Zp esta semana (la de la semana pasada fue la de la monja maravillas) para distraernos de la crisis económica y de los casi 3 millones de parados, es que ha salido una sentencia que obliga a la retirada de una cruz en una escuela publica.

Yo de entrada voy a posicionarme, así sabemos todos donde estamos. Yo estoy de acuerdo, siempre que un padre o alumno solicite que se quite un signo religioso de un aula debería hacerse, sin necesidad de ir a juicio ni armar escándalos; el que quiera ver el crucifijo colgado puede asistir a una escuela religiosa. Ahora, si el crucifijo lleva colgado 50 años de la pared y ningún alumno se queja pues debería dejarse, a esto se llama convivir en democracia.

A mi lo que me molesta es la hipocresía de la gente, y de los laicos en general (Cristofobicos los llamo yo)de modo que no quieren ver una cruz ni en pintura, pero luego bautizan a sus recién nacidos, y cuando llega el momento le compran el traje de marinerito para hacer la comunión (marinero, que cutre, yo fui de almirante, pues no era yo nadie…: )) o sino como el padre al que nos referimos, el de la denuncia, que parece ser que dejo que su hija hiciera de virgen María en la función escolar…¿será que solo es laico a ratos?

Y no crean que es un caso aislado, que todos conocemos a algún rojillo de pro, muy laico (palabra de moda, luego seguiremos con ella) y progre que cuando le preguntas porque deja a su hija hacer la comunión te contesta “Hombre ¿Qué quieres? ¿Que la hagan todos sus amiguitos menos ella?” o en el caso de Sevilla, los ves el Domingo de Ramos, todo encopetados con su silla alquilada (con la pasta que cuestan) para ver las procesiones… pero el colmo de la contradicción es cuando una persona adulta, madura (aquí ya no tenemos la excusa de que el niño se nos puede deprimir, ojo) que reniega de “los curas y esa gentuza” se casa por la iglesia “porque es mas bonito”
Mire usted, a mi esas cosas me dan risa.
Seamos consecuentes, y si esta usted en contra de la religión o de la iglesia(que no es lo mismo) pues no celebre ningún hecho ni festividad religiosa, a saber; Navidad, Semana Santa, festividades de santos locales, bautizos, comuniones, bodas religiosas…de ejemplo y no venga a tocar las narices.

Claro que algunos empiezan a darse cuenta de estas contradicciones, así que poco a poco tratan de evitarlas, aun a costa de hacer el ridículo, ¿se acuerdan ustedes de esos padres que convencieron a un juez para que les organizara un “bautismo civil” a su recién nacido? ¡Lo que me reí viéndolo por la tele¡ pero en el fondo yo los entiendo; es que esto es España y antes de que los conocidos piensen que no bautizan al niño por no poder pagar el convite se inventan esta chorrada; mas vale parecer tonto que pobre. Lo dicho, España en estado puro…

Pero volviendo al problema, nos lo podíamos haber ahorrado si hubiéramos hechos las cosas bien desde el principio, si en la Transición el PSOE (si, otra vez el PSOE ¿Qué quieren? El hecho de ser el partido que mas tiempo ha gobernado España en democracia tiene sus ventajas, como que enchufas a todos tus familiares y militantes por la cara, pero también sus desventajas, como tener que responder cuando te piden explicaciones por tu gestión) hubiera hecho las cosas bien, como en Francia, no pasaría esto.
En Francia hay una separación total de la escuela pública y la privada, el estado no da un duro a la escuela privada (religiosa o no) y por tanto no hay ningún signo de ninguna religión en las aulas. Cada familia recibe un cheque escolar para que lo use en el centro que cada una considere mejor, y todos tan contentos. Aquí no, aquí se sacaron de la manga lo de escuela “concertada” (que ni es ni chicha ni limoná) y así nos va; los laicos indignados porque el estado da dinero a la iglesia, y la iglesia encabronada porque les obligan a tragarse píldoras como la de “educación para la ciudadanía”, es como tener a un bético y aun sevillista compartiendo habitación y claro, se acaba a hostias.

Aun así, esto que no hubiera debido ocupar mas de un recuadro en la sección de sucesos del periódico local ha derivado en una polémica que ha abarcado prensa radio y televisión y en cada debate tenemos al cura con cara de despistado (se le va a legua que esta pensando “¿pero quien me manda a mi meterme en estos fregaos?”) y enfrente los “laicos” (me suena a algo así como los “galácticos” del Madrid) reclamando la “laicidad” del Estado y recordando la connivencia (se dice así?) de la Iglesia y Franco (y dale) y estos son los que realmente me tocan las narices…

Alguien debería a explicarles a esta gente que España no es una país LAICO que es en el que el estado no reconoce en absoluto el hecho religioso (Francia) sino ACONFESIONAL que significa que el Estado respeta a todas las religiones.

Además es imposible separar como ellos quieren todo lo religioso de la sociedad civil ya que el cristianismo ha sido parte de nuestra cultura durante los últimos 20 siglos y esto se ve en cosas como arquitectura (catedrales, iglesias, conventos, monumentos) tradiciones (romerías, fiestas patronales) y nuestra propia idiosincrasia (Europa se funda en la Filosofía Griega, el Derecho Romano y el Humanismo Cristiano) que es lo que nos identifica.

Así pues, si quieren quitar la cruz, que la quiten, pero espero que se den la misma prisa en denunciar los velos islámicos en la escuela (signo religioso), y a los padres de niñas musulmanas que se niegan a que estas den clase de gimnasia (exhibirse delante de hombres) o de ciencias naturales (Alá creo al hombre, que evolución ni que leches) o filosofía (nada, nada con el Corán ya tenemos de sobra)

Y es que o todos moros o todos cristianos…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El Señor hizo en mí maravillaj:
¡Santo ej mi Dioj!

Mi alma engrandece al Señor,
se alegra mi ejpíritu en Dioj, mi salvador,
pues miró la bajeza de su ejclava;
dejde ahora dichosa me dirán todoj los sigloj.

Maravillaj hizo en mí el Poderoso
y Santo ej su nombre.
Por sigloj y sigloj su amor
con aquelloj que le temen.

Desplegó el poder de su brazo
y dejhizo loj proyectoj del soberbio corazón.
Derribó de su trono al poderoso,
humildej ensalzó.

Colmó de bien a loj hambrientoj,
a loj ricoj rechazó.
Acogió a Israel su servidor
según lo tenía prometido a nuestroj padrej.

Recordando su amor por Abrahán
y su raza a lo largo de loj sigloj y sigloj.
Gloria al Padre, y a Cristo el Señor,
y al Ejpíritu que habita en nuestraj almaj.
Amén.

Antonio Conde Gonzalez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.