En la universidad de Yale se realizo un experimento interesante (experimento de Milgram) se reunieron 2 grupos de estudio bajo la autoridad de un investigador, en teoría para estudiar técnicas de memoria y aprendizaje. El primero actuaria como el grupo de estudio “oficial” a estas personas se les conectaban unos electrodos por todo el cuerpo y se les daba una lista de palabras que debían aprenderse en el orden correcto, la dificultad y el número de palabras crecía progresivamente.
Frente a este grupo se colocaba un segundo, que era el que aplicaba las descargas cuando el investigador se lo indicara. Cada vez que un miembro del primer grupo fallara una respuesta recibiría una descarga eléctrica, que irían subiendo gradualmente desde los 15 hasta los 450 voltios.
Eso es al menos lo que los miembros de este segundo grupo creían. En verdad el autentico objetivo del experimento eran ellos mismos, la finalidad real era estudiar los limites de la obediencia en personas normales.
Los miembros del primer grupo eran parte del personal investigador y no sufrían descargas reales, solo las fingían, pero las personas que pulsaban el botón no sabían eso; pensaban que sufrían dolor real, y oían sus suplicas, peticiones y lloros. Los resultados del experimento fueron increíbles, por desesperanzadores.
Ningún participante se negó a aplicar más descargas antes de alcanzar los 300 voltios y el 65% de los participantes aplicaron la descarga de 450 voltios (letal) aunque muchos se sentían incómodos al hacerlo, pero al ser presionados por sus superiores (los experimentadores) continuaban haciéndolo.
Las conclusiones demostraron que cualquier persona puede realizar actos absolutamente deplorables y en contra de sus convicciones personales si los hace siguiendo las órdenes de “un superior” ya que no se considerara responsable de lo que hace; la responsabilidad cae en aquel.
En 1967 el profesor Ron Jones de la Cubberley High School tuvo un problema; sus alumnos no entendían como pudo darse el fenómeno del nazismo en la Alemania; no era un país con una población inculta (al contario) ni victima de un integrismo religioso fácilmente manipulable, además hace apenas dos décadas que acababa de sufrir la peor guerra de su historia (I guerra mundial) lo que en teoría es la mejor vacuna para evitar otra.
Esos alumnos se mostraban convencidos de que algo así era imposible que ocurriera otra vez en un país “civilizado”.
Así que el profesor les propuso un experimento. Durante unos días los miembros de la clase actuarían como grupo aparte, seguirían una estricta disciplina en clase así como las órdenes del profesor, aun fuera del horario escolar, etc. Poco a poco la cosa se le fue de las manos…
“La ola” es la película basada en ese hecho, se la recomiendo a todo el mundo. Yo ya casi no veo cine, la crisis no es solo económica, sino de ideas, y cada vez las películas son más malas, pero esta hay que verla.
Hoy en día se ve el ascenso del fascismo como algo “histórico” en el mejor de los casos provoca perplejidad y en el peor indiferencia; se ve como algo que pasó hace mucho y no se repetirá nunca.
¿De verdad? En la película, se discute cuales fueron las condiciones que llevaron a Hitler al poder; crisis económica, injusticia social, alto nivel de desempleo, decepción política, nacionalismo, ausencia de motivación y objetivos por parte de la juventud…y una cosa mas; insatisfacción.
¿Adivinan donde se cumplen todos esos factores y mas? :)
No quiero decir que un movimiento fascista se vaya a dar aquí, pero a todos aquellos que están sonriendo y moviendo la cabeza con condescendencia mientras leen esto les sugiero que vean esa película y busquen información sobre los hechos que he mencionado arriba.
A lo mejor les da que pensar

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