jueves, 22 de abril de 2010

Un dia de feria


Bueno, aprovechando que estamos de feria (pasada por agua, como no podría ser menos) y que el rebujito no es muy bueno para escribir, les dejo un artículo de Alberto García reyes publicado en el ABC, resume perfectamente lo que es un día de feria, con su fauna endémica :)

Al final tienen un glosario de términos por si se pierden


“Éstas son las reglas para un atasco perfecto. Para empezar, hay que peatonalizar la calle por la que se accede en tromba al ferial. Después también viene bien cavar una zanja inútil de medio metro en Bueno Monreal —es fundamental que el ovoide quede a la vista para darle sentido estético al caos—. Y por último, esto es vital, hay que tener la suficiente capacidad política para lograr que los autobuses públicos convoquen una huelga en plena Feria. Estos son los requisitos fundamentales. Pero hay otras medidas accesorias que también ayudan.
Por ejemplo, poner una línea de metro con tres vagones solamente para que no quepa nadie y en el menor espacio de tiempo posible se colapsen las estaciones. Así no falla. El atasco es descomunal. Inefable. Como diría Miss Aurori, la del circo, es elefantástico. Insuperable. Un desmadre que consigue que el humo no salga sólo por los tubos de escape de los coches. Ya lo dice el refrán: el martes, ni te cases ni te embarques. Aunque quizás el barco era el único medio de transporte fiable ayer para llegar a Los Remedios. Porque el Ayuntamiento aplicó al dedillo el manual del perfecto atasco hasta lograr que la ciudad de la movilidad sostenible y el tráfico ecológico generara una nube de humo negro en la atmósfera capaz de cerrar el aeropuerto de San Pablo. Que ésa es otra. En el centenario de la aviación sevillana los hoteleros se quejan del cenizo de los aviones del Norte de Europa porque no se están comiendo una rosca. Santiago Padilla, que habla en nombre de los cinco estrellas y de las fondas, se lamentaba en la caseta municipal de la debacle que la baja ocupación está provocando en el turismo. Por cierto, mientras contaba esto, los de Tussam estaban formando la pajarraca en la puerta. A Maribel Montaño le pegaron un abucheo atronador cuando decidió valientemente salir a la calle. Y a Monteseirín lo vistieron de limpio. Así que entre el atasco, el fracaso turístico, los berridos a destiempo de los huelguistas y las apreturas de los bolsillos, la Feria era ayer un despojo de sí misma. Y encima no se podía aguantar la calor. La gente se aglutinaba en las calles a la hora del perfecto tieso. Explico lo del perfecto tieso para que nadie se enfade. El tieso de postín es el que se exhibe zalamero por las calles y logra ocultar que ya viene comido y bebido de casa. Ese especímen, muy habitual en los bares de El Arenal después de los toros, está ya invadiendo también el real. La necesidad agudiza el ingenio. El tieso de los toros va a los bares después de haber visto la corrida por la tele. Se coloca un pañuelo muy vistoso en la solapa y el pin de la portada de la Feria que reparte Manuel Marchena en el ojal. Enciende el puro que apagó ayer para aparentar que se lo ha fumado en el tendido. Y comenta lo bien que ha estado El Juli. Insisto: que nadie se enfade. Que eso es un arte.

Ese tieso artista predominaba ayer a media tarde por las calles toreras. Pero uno de sus trucos le falló. El taxi. Algunos de los que se comieron el puchero en su casa para ahorrarse la clavada del casetero recibieron después el castigo divino. Treinta euros de taxi. Transporte sostenible. Al taxista lo sostiene hasta el verano. Y al cliente lo deja más frito que el solano. Qué pesado estaba el lorenzo cuando los enganches pares le estaban dando nones al paseo de caballos. Y qué vacías las casetas. El cuchillo jamonero está como los trabajadores de Tussam. En huelga. La crisis obliga a llorar lagrimitas de pollo. Salvo en las recepciones oficiales, que a veces son un insulto a las fatigas del sevillano. El concejal Gregorio Serrano lo definió bien. Llevaba ya cuatro horas de caseta en caseta topándose siempre con los mismos personajes. Y elevó una propuesta al pleno ferial: «El año que viene lo que tenemos que hacer es buscarnos una caseta muy grande para hacer una multirrecepción y de una sola vez nos recibimos todos a todos, porque al final lo único que cambia de una recepción a otra es la caseta, la gente es la misma». Los partidos convocan a su listado acá y acullá. Ayer fue el día del PA. Pero poco tienen que hacer ante las convocatorias de la Guardia Civil, Asaja o los mayoristas de pescados de Mercasevilla. Allí es donde se cuece la Feria. La mano izquierda que tiene que tener el convocante es divertida. A los mayoristas llegó primero Torrijos. Con su pipa. Estuvo un ratito, se comió un par de gambas, y se fue a trabajar. Las infraestructuras para la sostenibilidad de Sevilla eran ayer un desastre. César Cadaval desveló el dato: «Torrijos tiene problemas en su casa, porque por lo visto quiere poner el carril bici del salón a la cocina». En cuanto se largó el comunista, que venía de darse un homenaje con toda su caterva en la Pecera, se presentó media cúpula del PP, con Javier Arenas al frente. ¿Es una casualidad que no coincidieran? Tal vez para el de la pipa estaba ya todo el pescado vendido. Lo cierto es que ese encaje de bolillos es mucho más entretenido que el del traje de Eva González, que recogió el clavel de la Prensa y le pegó un achuchón a Zoido inolvidable. Sobre todo para él.

Hablando de la Prensa, otro requisito para solventar la ruina lo dio la presidenta de la asociación, Nani Carvajal, cuando explicó que este año ha afrontado la crisis aplicando a la caseta una decoración minimalista. Esto es: el tieso siempre tiene que aparentar que su escasez es pretendida. Y un detalle más: para ser un tieso como Dios manda hay que despreciar al poderoso. Por ejemplo: muchos de los que vieron ayer a los futbolistas Joaquín, Arzu y Rivas en un coche de caballos por la tarde se consolaban diciendo: «Hay que ver cómo van vestidos los tíos, valientes fantoches». Reacción normal cuando te han soplado treinta euros por un taxi después de haberte tragado un atasco de tronío y ves a tres chavales entrando en la Feria al trote. Porque ésa es otra regla de Sevilla. La envidia. Que no te dé coraje el atasco, sino que otros vayan a caballo. Y que todo se haga al revés. Que la movilidad sea inmóvil, que el metro sea un problema cuando se planteó como una solución, que se anuncien multas a las botellonas en la portada y a la hora de la verdad se pueda uno beber ahí todo el Norte de Escocia, y hasta que los farolillos no se pongan por si llueve. Pero en este manual de despropósitos hay que incluir el anexo definitivo. La contradicción forma parte de Sevilla, de la Feria y de abril. Ésa es su gracia. Que el que quiere matar al alcalde mientras está en el atasco, después se lo encuentra en el real y le ofrece rebujito. Ese rebujo lo explica todo. Por eso ayer fue el día más sevillano de la Feria. Porque no se podía aguantar.



Glosario feriante:

Bueno Monreal: calle cercana a los accesos a la feria, y que con mucho ojo, los del ayuntamiento han levantado para hacer obras, precisamente en feria.

Miss Aurori, estrella del circo, que hace un número con elefantes.

Los Remedios; barrio donde se ubica la feria y que esta cerca del Guadalquivir (por eso lo de los barcos)

Mointeseirin, alcalde de Sevilla, el que manda, o eso se cree él…

TUSSAM, Empresa municipal de autobuses, en huelga permanente (e s que ganar 3000 euros de media por cada conductor no les parece suficiente)

Tieso, personaje típico de la picaresca española adaptada a los tiempo y a Sevilla, especialmente.

El Arenal, barrio taurino cerca de la maestranza.

Torrijos, alias “El opresor” “El virrey de Sevilla” o “El pipa” para los amigos, teniente de alcalde y autentico valido, que ríanse ustedes del Conde-Duque ese, obsesionado por poner carril bici hasta en las autopsitas, si le dejan.

La pecera, caseta del PC, con carteles del Che, banderas cubanas y demás, en fin…

Zoido, futuro alcalde de Sevilla, si dios quiere.

2 comentarios:

mil_rosas dijo...

Que gracia me ha hecho el artículo emigrante, sobre todo lo de el tieso jajaja. De esos hay muchos también en la feria de Ceuta, pero con menos arte. Nuestra feria no es tan popular como la de Sevilla, ni mucho menos, pero muchas de las cosas que he leido en el artículo me recuerda a la de aquí. Lo que si tengo claro es que en feria el coche mejor dejarlo aparcado en la puerta de casa, nada de taxi y utilizar el transporte púplico, que aunque también tarde, por lo menos no te meten la clavada.

Yo no sé como se las apañan, pero siempre se ponen a hacer obras cuando más jode, aquí han empezado a hacer obras en el paseo marítimo, justo donde está la playa más concurrida de Ceuta, ahora cuando va a empezar el verano.

Saludos.

El emigrante dijo...

Es un articulo muy bueno, Milrosas, quizas a los que no vian aqui y no conozcan Sevilla no les hará gracia :)

Un saludo.