sábado, 11 de diciembre de 2010

Hay cosas que el dinero no puede comprar

Hoy voy una anécdota de hace mucho, la he recordado hoy al leer un libro el de Pérez reverte “Ojos azules”, sobre la conquista de México por Hernán cortes, concretamente sobre la llamada “noche triste”

Estaba yo en la universidad, en la clase de historia de América impartida por el profesor Marchena. Este es uno de esos profesores que uno recuerda toda su vida; simpático, carismático, con una vida interesantísima y mas rojo que la pasionaria (con decirles que un día nos trajo a dar una conferencia ¡al representante de las FARC en Europa!) claro que en aquella época tampoco me importaba mucho, sus clases eran geniales y de todas formas en mi universidad todos estaban cortados por el mismo patrón (luego hablan de la universidad como “un espacio de libertad” si, si… libertad mis huevos)

Cuando entrabas en clase no sabias que te podía encontrar; unas veces te daba la clase cantando, tocando una guitarra con borlones guachos, otras se dedicaba a contar anécdotas de sus viajes por Sudamérica, o de sus peleas con colegas historiadores (el tipo es como Atila, por donde va no vuelva a crecer la hierba; esta vetado en las universidades de México y Argentina, y es que en el fondo era muy bocazas el hombre) y otras traía a un profesor extranjero a que diera la clase.

En el caso que les cuento la invitada era una profesora de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) que nos iba a explicar la visión de la famosa noche triste desde el punto de vista de los indígenas, en la que a Cortes y a sus colegas les dieron la del tigre y la del mas allá.

La mujer empezó bien, relatándonos como estaban las cosas antes de la llegada de los españoles, como era la sociedad indígena que encontró Cortes y como se desarrollaron la cosas al llegar este a México: al principio de buen rollo (el hecho de que les tomaran por dioses ayudó) pero rápidamente la cosa se empezó a jorobar; mientras mas templos saqueaban y mas bastaros engendraban, menos gracia le hacíamos al Moctezuma ese.

Pero conforme mas hablaba la buena mujer, mas se iba emocionando, y decía cosas como:


” y entonces el pueblo se alzó, liberándose de las cadenas de la opresión y el despotismo, y se tomo la justa venganza contra los asesinos, persiguiéndolos y cazándolos uno a uno…”


Y es que México es un país en el que la gente no se avergüenza de su historia, ni baja la cabeza cuando se habla de sus hechos y sus héroes, pidiendo disculpas por su pasado.

Pero eso es en México, claro.

El caso es que la mujer estaba súper emocionada contando su película, pero a mí me estaba tocando las narices, que quiere que les diga y cuando llego a la parte:


“y los invasores huyeron cobardemente, mientras el pueblo celebraba y daba gracias a los dioses y bla,bla,bla “


Yo salte (sin darme cuenta, palabrita del niño Jesús) y dije en voz alta:


“Si, si, pero luego volvimos y os dimos pal´ pelo”


Aquello fue un show; la pobre mexicana con la boca abierta, el Marchena descompuesto, Ángel, al lado mía, tirándome de la manga para cerrara la boca (“cállate coño, que la vas a liar”) las progres de la clase (eran todas niñas y todas muy progres, ellas, tan jovencitas) echándome miradas asesinas (si las miraran mataran, el que aquí escribe no estaba aquí hoy) y el resto descojonándose.


En fin, ni que decir tiene que no aprobé el trimestre, y desde aquel día el Marchena no me podía ni ver, pero que leches, como dice el anuncio de Master Card “hay cosas que el dinero no puede comprar”


Y el gustazo que me di, es una de ellas.

7 comentarios:

Viriato, pastor lusitano. dijo...

En Méjico, y en toda Hispanoamérica hay desde hace unos años una crisis de identidad análoga a la nuestra, fruto de tergiversación de la hitoria de los estamentos progres interesados. Se puede comprobar escuchando a tipos tan "doctos" en la materia como Hugo Chávez, Evo Morales, Ollanta Humala, Correa, Ortega y otras lumbreras, pseudo-líderes del indijenismo, revolucionarios de tres al cuarto y filo-nazis anti-españoles.
La otra cara es, por ejemplo la de tipos como Vargas Llosa, orgullosos de su pasado español, hispanófilos comprometidos, perseguidos en algunos casos, acallados en otros, en sus países de origen.
La tergiversación de la historia tiene como objetivo moldear la identidad de un pueblo o pueblos para así dar a luz un nuevo tipo de país, servidumbre vulgar para unos intereses crueles. Saludos.

Wafah dijo...

Solo decirte, Viriato, que indigenismo se escribe con g de gato. Mas que nada para no pisotear el diccionario. Y en cuanto al tema de la historia, cada uno la cuenta según su punto de vista. Siempre han escrito la historia los vencedores asi que no se hasta que punto es objetiva. Pero bueno, es la única versión que tenemos asi que tendremos que apechugar con ella. Saludos a todos.

el que dice lo que piensa dijo...

ole tus... bueno, esa palabra que esta tan de moda por la pajin.

tu contestacion demuestra que eres un patriota, jamas lo habia puesto en duda, pero esta bien que se conteste a tal humillacion. porque la historia se puede contar de muchas maneras,pero como la contaba esa señora, no se yo...

saludos

Viriato, pastor lusitano. dijo...

Gracias Wafah por tu corrección. Perdón por la patada al diccionario, con lo de indijenismo o indigenismo. De todos modos si han quitado el acento de "sólo" y le llaman a la "y griega" ye, no descartes que indigenismo pueda escribirse algún día con j. Todo se andará. De todos modos las patadas al diccionario son menos graves que las patadas al libro de historia. Las del diccionario se curan cambiando la j por la g, y punto, las del libro de historia tienen peor tratamiento.
Estoy de acuerdo contigo en que la historia la escriben los vencedores y pasados los años la tergiversan los vencidos. La desmemoria que es muy mala.
Saludos.

Valaf dijo...

Pero qué pocas tablas tenía la profe invitada, por Dios.

El emigrante dijo...

Yo creo Viriato, que menos tres bilis como el Chavez y sus bolivarianos, en Hispanoamérica se quiere mucho a España, más que en algunas regiones del propio territorio nacional (territorio nacional, como le tiene que joder a algunos oír eso, y es que la verdad duele) pero a esos nadie les presta atención, y a los que son como Vargas Llosa, les dan el Nobel, esa es la diferencia.



Wafah, si pisotear el diccionario es cometer una falta ortográfica todos los que escribimos aquí lo pateamos día a día.



El que dice lo que piensa, que yo me considere patriota o nacionalista español nunca lo he ocultado, solo hay que leer el titulo de mi blog 



Bah, Swami la pobre se emociono, nos ocurre a algunos cuando hablamos de nuestro país. Y el caso es que ella tenia razón, lo que dijo ocurrió tal y como lo contó. Y lo que dije yo también :)


Saludos a todos.

Anónimo dijo...

llego tarde? ., la historia es la que vive el protagonista., los que la cuentan son cuentistas., y los que la estudian historiadores...esta claro... paso lo que paso...y el despues del descubrimiento casi toda europa tomo parte de la conquista del continente americann..