lunes, 28 de diciembre de 2009

La "igualdad"


Ya les he hablado varias veces de la ley del péndulo, esa que dice que en tiempos de cambio se tiende a ir al extremo contrario (ideológico) del que se parte, esa ley continua diciendo que una vez se ha llegado al máximo punto del arco, el péndulo volverá paulatinamente atrás y acabará quedándose en el centro, que es donde estaría la hipotética justicia.

El problema es que en España, las leyes de la ciencia (y si solo fueran las de la ciencia…) no se cumplen, y ese péndulo del que les hablo, en lugar de ir perdiendo fuerza y recular, cada vez se escora mas, llegando a situaciones como la que nos encontramos en esta España zapateril que nos ha tocado vivir.

Les estoy hablando de la ley de violencia domestica (lo de violencia de genero dejó muy claro la Real Academia que es un disparate lingüístico, pero las “miembras “pasaron de escucharla ¿Qué sabrá la Real Academia del uso del lenguaje, después de todo?) esa ley, que nos vendieron como la solución para los miles de mujeres maltratadas de este país, y que, lejos de solucionar el problema (el numero de maltratadas y muertas no para de subir cada año) ha acabado siendo un arma contra los hombres, contra cualquier hombre, culpable o no.

La ley que promueve el “Ministerio de Igualdad” mantiene que, de hecho, los hombres y las mueres no son iguales ante la ley, me explico; si yo a mi pareja le doy una hostia, se considera un delito (con pena de cárcel) la fiscalía actuara automáticamente de oficio (haya denuncia o no) y yo pasare desde le primer momento a disposición judicial, en el calabozo a espera de juicio.

Si es mi mujer la que me agrede, se considerara que es una “falta” sin pena de cárcel, con unas consecuencias máximas de multa económica. Claro que para ello habré tenido que denunciarlo yo antes, ya que la fiscalía no actuara de oficio ¿no les parece algo monstruoso? Los mismo hechos, las mismas circunstancias, pero con un resultado muy distinto, dependiendo de si la agresión la realiza un hombre o una mujer.


Pues esa es la ley y así viene escrita.


¿No quedamos en que el ministerio de llamaba “de igualdad”? ¿donde esta la igualdad aquí? Más bien parece una ley de venganza, revanchista, que estigmatiza al hombre, queriendo cobrarse (con intereses) la situación de desigualdad que desde la antigüedad ha tenido la mujer. El problema es que no va en contra de los machistas de hace 100 años, que ya están muertos, sino de gente como usted o yo, que no tenemos culpa de nada.

Esta ley ya seria mala por si sola, por injusta y vengativa, pero la cosa se agrava aun mas al ver el uso que muchas mujeres (no todas) hacen de ella; cuando se produce un divorcio, una separación o simplemente cuando una mujer quiere putear a su ex marido solo ha de denunciar a la policía “malos tratos” por parte de su pareja y le buscara la ruina automática (siempre que su pareja sea un hombre, ojo, las lesbianas lo tienen crudo, esta ley solo les cubre si su pareja es un hombre) perderá el piso, el derecho a visitar a vivir a sus hijos (incluso el de verlos) y este sufrirá la lacra social, una nueva forma de estrella amarilla que le marcara por siempre.

No importa que luego en el juicio se pruebe que la mujer mentía y la denuncia sea falsa, el hombre nunca será inocente solo “absuelto de los cargos ante la imposibilidad de probarse los malos tratos” o sea, que los malos tratos pueden haber existido, pero no se han encontrado pruebas para demostrarlo… vergonzoso.

Y ante este desatino ¿Qué hace la sociedad? ¿Se manifiesta? ¿Protesta? No.

Recuerden que vivimos en la España de Zp, y que aquí no nos regimos por la justicia, sino por lo políticamente correcto, así que la gente calla, temiendo ser señalados con el dedo por la nueva inquisición progre. Preferimos mirar hacia otro lado y rezar para que nos toque, antes que alzar la voz y denunciar esta injusticia.


Así nos va.


Afirtunadamente no todos tienen miedo, y ahí se alzó la voz del juez de familia 7 de Sevilla, Francisco de Asís Serrano, calificando de «injusta» la ley al entender que «estigmatiza» al varón y ha dado pie a «situaciones de abuso» que desembocan en numerosas denuncias falsas y en una situación de indefensión efectiva del hombre.

¿Y que creen que ha ocurrido? ¿han reflexionado el gobierno y las asociaciones feministas? ¿se ha abierto un debate en la sociedad? ¿va a ponerse freno a este dislate? No

En lugar de eso los colectivos feministas se han unido para pedir al Consejo General del Poder Judicial la expulsión del juez de la carrera profesional por «parcialidad» y anunciaron que estudian presentar una denuncia contra el magistrado por prevaricación.

¿Pueden creerlo? Estamos hablando de un juez con una carrera intachable, cuyo único pecado no ha sido el dejar libres a un etarra o un pederasta, que después han reincidido, ni en aceptar dinero y regalos de un banquero poderoso al que investiga (como uno que yo se me) no, simplemente el juez ha dado su opinión, una opinión que cualquiera que tenga un mínimo de sentido común (hombres y mujeres) comparte.


¿Alguien duda aun que vivamos en una dictadura?


Por suerte el juez no esta solo, y decenas d asociaciones de padres separados, hombres maltratados (también los hay, aunque no lo crean) y colectivos por la igualdad (la autentica, no la que propugnan en el ministerio del mismo nombre) le han apoyado.

Para terminar esta reflexión quiero que lean las palabras de un padre, acusado injustamente de malos tratos:



”El primer fin de semana que me dejaron salir con mi hijo, éste, después de estar horas en el parque jugando y riendo juntos, empezó a gritar cuando le dije que ya era tarde y teníamos que irnos. Me dijo que iba a llamar a la policía para que me metiera en la cárcel como había hecho mamá.
Todo el mundo miró. Hundido, le dije que si quería ir a la policía, que fuéramos, por lo que se puso a llorar, para añadir un tanto caótico ¿Por qué vinieron a por ti si fue ella la que te pego?”



Y aun se atreven de hablar de justicia e igualdad…

3 comentarios:

mil_rosas dijo...

Pues una vez más te doy la razón y esta vez con mayúsculas porque lo he vivido en primera persona, mejor dicho, mi marido lo ha vivido en primera persona, ha sido víctima de esa ley tan injusta, y aún hoy, después de 11 años sigue sin poder ver a su hija, por miedo a ser denunciado falsamente, y bueno...si contara todo no tendría espacio en este blog para escribir lo que ha sufrido y lo que estamos sufriendo por culpa de una mujer despechada y sin escrúpulos. Y no hablemos en la situación en la que quedamos las segundas esposas, eso ya es otra historia.

En mi vida he visto una ley más injusta, es increible como en este país, como tú bien has dicho, nos vamos siempre a los extremos, no somos capaces de encontrar el punto medio, el equilibrio, es algo que me cuesta mucho entender, no solo en este tema, si no en muchos otros, nos vamos de un extremo a otro, y eso es algo que perjudica a mucha gente inocente. Creo que si las cosas siguen así, dentro de unos años empezaremos a hablar del maltrato hacia el hombre como se hablaba hace años del de la mujer, es decir, le daremos la vuelta a la tortilla.

El emigrante dijo...

Lo siento por tu marido Milrosas, y por todo el que este en esta situación.

Lo peor es que esta ley no hace más que provocar la violencia que dice combatir, porque la situación de indefensión en que deja al hombre es insostenible y mas de uno, que haya sido acusado y condenado injustamente, despojado de su casa, encarcelado y sin posibilidad de ver a sus hijos, ira por su mujer; primero, para que lo encierrencon motivo y segundo, dado que lo ha perdido todo (familia, trabajo, libertad, hijos) para darse el gusto…


Un saludo.

Wafah dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, emigrante. En primer lugar dire que creo que no hacia falta ninguna ley de violencia mal llamada de genero. Existen leyes en España de sobra para castigar a aquella persona, sea hombre o mujer, que agreda a otra en contra de su voluntad. En segundo lugar, ¿Quien es el estado para acusar de oficio a un hombre por maltrato?¿Que sabe el estado lo que pasa en la relacion privada que mantienen un hombre y una mujer en su domicilio o en donde les parezca oportuno? Creo que debe ser la persona supuestamente agredida la que debe tomar la decision de si quiere o no denunciar a la otra persona, pero no de una forma arbitraria, utilizando ese recurso, como hacen muchas mujeres, para machacar a su ex y conseguir mejores condiciones en el divorcio. Creo que estamos llegando a un punto que, en aras de una supuesta igualdad de generos, se estan agrediendo los derechos del hombre y a eso nadie responde. Cuando un juez, con dos dedos de frente, lo hace se le echan encima todas esas feministas de mierda, amargadas y frustradas casi todas ( sino mirad la cara de mala leche que tienen todas) En fin...perdona mi lenguaje, emigrante pero hay cosas que me sacan de quicio y esta es una de ellas. Aprovecho para felicitar el año a todos y a ti en particular. Un beso.