domingo, 27 de febrero de 2011

“La avaricia es buena”


En el cine no me gustan las segundas partes, el 90% de las veces se hacen solo para sacar dinero, intentando exprimir el éxito de una película o de un personaje y aunque se trate de hacer bien, contratando a buenos guionistas y directores, es muy difícil que lo que convirtió en especial una película, se repita en las siguientes, porque si se ciñen demasiado al esquema original será solo una copia sin interés, y si se intenta ser original, puede convertirse en algo tan distinto que no encontremos aquello que hizo especial para nosotros aquella primera película.

Por eso pocas veces salgo satisfecho del cine después de ver una segunda parte, y por eso tenía tanto miedo de ver “Wall Street: El dinero nunca duerme” y es que el personaje de Gordon Gekko, me marcó. Es de los mejores villanos que ha parido el cine, frio, manipulador, sin esa vena histriónica de los villanos de opereta, sino tan real que por sí solo definió una época (la de los yuppies de los 80). Es un personaje tan bien construido y tan bien interpretado (los “artistas” españoles podrían aprender lo que significa actuar viendo a Michael Douglas en esta película) que se come con patatas al héroe de la película, a los secundarios y al resto del reparto.

Para la historia queda su discurso “Greed is good” (“La avaricia es buena”) que en España nos perdimos gracias a nuestros fantásticos dobladores, que lo tradujeron como “La ambición es buena”…

Cuando me entere que Oliver Stone iba a dejar las hagiografías de asesinos para retomar al personaje me eche a temblar, puto Hollywood, ya no respetan nada y me prometí no verla, como esos fanáticos de Star wars que viven de espaldas a la nueva trilogía, negando que tal sacrilegio siquiera exista, pero al final, caí 

La película empieza con unos planos impresionantes de Manhattan, que cada uno ha debido de costar el doble que cualquier peli española, y nos muestra a Gordon 20 años después, saliendo de la cárcel. Está viejo, desfasado, fuera “del juego”, como se ve en la genial escena en que le devuelven sus pertenencias y le entregan su “teléfono móvil” un ladrillo anticuado y obsoleto. El Gordon que conocimos ha desaparecido dejando en su lugar a un viejo fracasado, vestido con ropa barata y despeinado, que solo busca recuperar el cariño de su hija y vivir tranquilo el resto de lo que le queda de vida, muy lejos del ejecutivo engominado con trajes a medida que jugaba millones de dólares en la bolsa mientras fumaba habanos.

Ver la película produce una sensación agridulce, porque si bien tiene una trama interesante, centrada en el colapso financiero en que hoy vivimos, se echa de menos el personaje de Gordon tal como era. Tiene destellos, detalles, frases demoledoras (“Hagamos un trato; tu dejas de decir mentiras sobre mí y yo dejare de decir la verdad sobe ti”) que te hacen recordar que ese tío, una vez, fue Gordo Gekko, una vez, hace mucho…

Y entonces ocurre, cuando ya casi te has resignado a esa versión geriátrica del personaje, cuando ya has aceptado que el villano con más clase del cine se haya convertido en una especie de abuelete sabio y arrepentido de sus pecados, el guión da un giro brutal, que te deja con la boca abierta… de repente un hombre aparece de espaldas, un sillón se gira, y aparece Gordon, con el pelo engominado, con un puro en la mano y sonriendo, como siempre fue.

Y entonces te das cuenta de que te la ha estado jugando toda la película, que no ha cambiado (“Hace veinte años dije que la avaricia es buena, ahora parece que es también legal” dice sonriendo) y que ese tío no fue una vez Gordon Gekko, sino que ES Gordon gekko, y que ha estado juagando contigo desde la primera imagen.

Y entonces sonríes, porque hay cosas, y gente, que no cambian, y porque como el mismo dice, “Gordon Gekko ha vuelto” :)

14 comentarios:

elena dijo...

Por Dios, Emigrante, tenía esa película en el más oscuro rincón de mi memoria, hace tanto que la vi. Esa y "Armas de Mujer", aunque me gustó más Wall Street y, sí, Michael Douglas es Michael Douglas, bordándolo como siempre.
Haré una cosa, voy a ver de nuevo la primera parte y luego ataco la segunda, si es como dices sin duda voy a disfrutar como una enana.

Ya te contaré.

Anónimo dijo...

Emigrante un catalino ha dejado un recado en el articulo de "Con mi dinero no" y el mismo en el blog de Wafah, lo digo por si no lo has visto

Wafah dijo...

No se por qué cuando has empezado a hablar de Cordon Gekko me ha venido a la cabeza la imagen de Mario Conde, jajajajaja. El abuelito venido a menos, que ahora se dedica a ser comentarista en Intereconomia. Y es que algunos no pueden caer más bajo. Saludos.

El emigrante dijo...

Gracias Anónimo, se me había pasado, ya está respondido. La proxi9a vez a ver si es tan valiente y escribe en la entrada del día, no en la de dos semanas atrás donde la gente no puede contestarle porque no lo lee.

sinrrumbo dijo...

...los financieros cortados del mismo "patron",..y el michael d. es un actor, de los que interpreta el "rol" que "asume" en las pelis, con profesionalidad....intentare comentar el "asunto" en el sitio del "asunto"...

Anónimo dijo...

Je,je,je he leido tu respuesta al catalino, que cabron eres con el pobre tipo je,jeje

Wafah dijo...

No te digo lo que tu eres, anonimo, por respeto. A ver si tienes más educación con la gente. Seguro que si yo hubiese insultado como tu ya me habían borrado el post, pero está visto que las normas para mi son distintas que para los demás.
¿Y que es eso de catalino? Esa persona es de Cataluña, lo mismo que tu serás de algun sitio, supongo, aunque te escudas en tu anonimato para insultar. Tanto derecho tiene el a opinar como tu, y es evidente que lo hace con mucha más correción.

Albert dijo...

Gracias Wafah, eres verdaderamente una amiga, se tu y sigue asi. No voy a perder el tiempo en leer lo que el "todo poderoso Emigrante" bueno.. o casi Dios haya escrito. paso cantidad de el y de lo que opine porque no tiene idea de lo poco que me importa el y sus opiniones, pienso que habiendo dias enteros no merece la pena entretenerse con medios dias. Lo que si quiero decirle a ANONIMO que no me conoce para nada y que soy un tipo pero no pobre, ni de espiritu ni de dinero.... o sea Anonimo que opines de lo que sepas y si lo de "catalino" lo dices por insultar... no insulta quien quiere, si no el que puede y tu no puedes y ademas escondiendote con ese Anonimo.

El emigrante dijo...

Hombre Elena, no digo que la segunda sea tan buena como la primera, pero como el personaje de Gekko me gusta tanto, yo la disfrute, ya me contaras que te pareció a ti :)


Hombre wafah, yo creo que se puede caer mucho más bajo; mira a la Antonia Iglesias, de jefa de informativos de TVE a tertuliana en La noria… y sobre anónimo ¿Dónde está el insulto? ¿en llamar catalino a tu amiguito? Eso como mucho es un término algo despectivo, pero yo no lo veo ni mucho menos un insulto grave como quieres hacer ver tú.


¿Y que “asunto” es Sinrrumbo? Ya me he liado jajaja


Albertito, me recuerdas a mi sobrino de tres años que dice lo que piensa de todo el mundo, pero cuando tiene que escuchar algo que no le gusta se tapa las orejas y repite sin parar “no te escucho, no te escucho, no te escucho”…. ¿también te meas en la cama como él?

Y te digo lo mismo que en respuesta (la que dices que no has leído); no hay nada más patético que un anciano intentando impresionar a una adolescente, ten un poco de dignidad, por favor, aunque solo sea por respeto a tu edad, no te pongas más en ridículo.

P.D: No soy Dios, él tiene paciencia con las tonterías, yo no.



Un saludo a todos.

Wafah dijo...

Anda emigrante, deja ya de decir capulladas y no opines de cosas que no sabes. Limitate a contestar a los comentarios, que bastante tienes con eso y deja de calificar a personas si no sabes de que hablas. Eso de llamar anciano a alguien de forma despectiva está muy feo porque a ti podrían llamarte niñato y seguro que no te gustaría. Y mejor que no hablemos de dignidades porque todo el mundo tiene cosas que callar... Saludos.

El emigrante dijo...

Wafah, no se te ocurra decirme de nuevo lo que tengo que hacer o decir en mi blog ¿entendido? En el tuyo haz lo que te apetezca, aquí, no.

Sobre tu amigo Albertito, te recuerdo que lo que se sobre él me has dicho tú, ¿o no te acuerdas? Llamar anciano a alguien no es un insulto, es una descripción; cuando se llega a cierta edad te conviertes en eso, aunque joda oírlo, y no es algo de lo que avergonzarse. Lo vergonzoso es hacer de pagafantas con una adolescente que podría ser su nieta.

Y sí, todos tenemos que callar, aunque algunos más que otros… ¿verdad?

Wafah dijo...

No creo que te haya hablado nunca en esos terminos sobre él y puedes decir lo que te de la gana pero yo tambien tendré derecho a responder, que eso es lo que he hecho.
A ver emigrante, todos sabemos en que sentido has dicho lo de anciano, asi que no vengas ahora a poner paños calientes, y te repito que no hables de algo que desconoces porque a mi no se me ocurriria hablar de ti ni de tus gustos particulares en un sitio que no viene al cuento.
Y yo no tengo nada que callar, ¿Tu si?
Por cierto, no incluyas respuestas en mi blog sobre temas que las demás personas desconocen. Limitate por favor a contestar aqui que es donde se ha producido la discusión. Gracias.

Wafah dijo...

Muchas gracias por borrar la entrada. Ha sido un detalle. Saludos.

El emigrante dijo...

Wafah, puedes responder, pero no decirme lo que hacer en mi blog ¿entiendes la diferencia entre esas dos cosas?

Anciano significa anciano, sin paños calientes ni fríos, y tú aquí no pintas nada, esto es entre yo y Albertito, que se permite venir a un sitio donde ni le han obligado a entrar ni le han invitado, para dar lecciones. Si tiene que contestar alguien deja que sea el, que ya es muy mayorcito para defenderse solo, y si es incapaz, que no empiece cosas que no puede terminar; la próxima vez seguro que se anda con más cuidado.

La respuesta en tu blog ha estado colgada exactamente tres segundos, la colgué por error. Y no sigas con esto, como te he dicho tu aquí no pintas nada, y no quiero convertir mi blog en el “Sálvame” para eso ya está el tuyo, por lo que he visto hoy.