martes, 5 de abril de 2011

El legado de Zapatero


Cuando acabamos algo inevitablemente se piensa en cómo empezó, y las razones que nos motivaron para hacerlo en primer lugar. En el caso de un gobernante que pone fin a su carrera, se ha de hacer un balance entre los objetivos que tenía al principio de su mandato y cuáles de esos objetivos ha cumplido al final, así como comparar el estaban cómo las cosas al llegar él al poder y como las dejo al retirarse, todo eso nos dirá la media de su mandato, si será recordado como alguien que cambió las cosas a mejor, si, como dicen los americanos “ha marcado una diferencia” o por el contrario, si su gestión ha sido un fracaso, años perdidos para un país.

José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente por accidente, ha decidido escuchar finalmente a la ciudadanía, a sus votantes, a su partido y hasta a su mujer, y ha anunciado que no volverá a presentarse a las elecciones, así que hoy toca hacer balance de su gestión.

Comenzó su mandato con un apoyo, respaldo y una ilusión popular solo comparable a la obtenida por Obama años más tarde; medio país se echaba a la calle celebrando su triunfo, que dejaba atrás los “años oscuros” aznaristas, para encarar un futuro lleno de esperanza, optimismo y “talante” palabra que puso de moda a su llegada a la Moncloa y que pronto estuvo en boca de todos. Fue la apoteosis del “buenismo” del candor y las buenas intenciones, frente a la “real politik” que había imperado los ocho años anteriores.

Eso fue lo que nos vendieron, y lo que muchos compraron; una nueva edad de oro en la que todo era posible, todo estaba al alcance de la mano, todo se podía lograr con dialogo, comprensión, respeto y tolerancia; se acabarían las guerras, reemplazadas por su “alianza de civilizaciones”, el terrorismo, merced al dialogo y la cesión, seria cosa del pasado, así como las desigualdades sociales y el paro (cristalizado en su promesa de conseguir el pleno empleo en su segunda legislatura) y por fin, se lograría un encaje de los nacionalismos dentro de la nación española… parecía tan fácil ¿Cómo es que no se le había ocurrido antes a nadie?

Así comenzó todo, retirando las tropas de Irak, poniéndose en contra de las “potencias imperialistas” EE.UU y Gran Bretaña y alineándose con repúblicas bananeras (Venezuela, Bolivia) cuando no dictaduras denunciadas (Cuba, Irán) dentro de su proyecto estrella, la varita mágica que resolvería todos los problemas internacionales su “Alianza de civilizaciones” hecha a la medida de su fantasías. Siguió con su misión pacificadora, esta vez en territorio nacional, y se sentó a hablar de igual a igual con ETA, los asesinos de inocentes, haciéndoles concesiones, diciéndoles lo que querían oír, prometiendo lo que hiciera falta, todo para pasar a la historia como “El príncipe de la paz” sin dar un golpe en la mesa, a base de dialogo.

Si su conocimiento de la historia fuera un poco más allá de la guerra civil, que es hasta donde llega, habría sabido cómo acabó el otro personaje que tuvo ese título, pero su memoria, visto esta, es corta y selectiva, sobre todo muy selectiva.

En plena orgia dialogante, se propuso encajar de una vez por todas al nacionalismo periférico dentro de España “para que se sintieran cómodos” sin entender que lo único que ellos quieren (la independencia) es lo único que no podemos darle (mejor dicho, lo único que aún no le hemos dado). Pero ¿qué son esos pequeños detalles para él? Él haría lo imposible, cuadraría el círculo, aunque fuera declarando en voz muy alta que España, la nación que él dirige y representa, es un concepto “discutido y discutible”…

Por fin, cuando tuvo tiempo, recordó las promesas que había hecho en campaña y se decidió cumplirlas, mejorando el bienestar y la calidad de vida de los españoles. Para ello echo un vistazo a la caja, aquella que el PP había cogido vacía y que dejo rebosando, y, cual rey mago, se pudo a regalar alegremente dinero y prestaciones (cheques bebe, 400 euros, ley de la dependencia, etc) olvidando que ese dinero se había conseguido en base a una política previsora y en una época económicamente favorable, que no duraría siempre. Tampoco sentó las bases de un cambio en la economía productiva del país, sino que dejó que siguiera basándose en la construcción y el turismo (¿para qué cambiar lo que funciona? debió pensar) así, mientras las arcas más se vaciaban, más ciego era él a la realidad, a la imposibilidad de mantener ese nivel de gasto a largo plazo. Así fue trampeando, vaciando la caja, o recurriendo a estupideces (venta de nuestras reservas de oro cuando sus precios estaban a mínimos históricos) con tal de mantener la imagen de héroe del pueblo que se había creado a la medida. Y es que es difícil prescindir de los aplausos, una vez que te has acostumbrado a ellos. Pero más difícil aun es hacer algo para merecértelos.

Acabada su primera legislatura, y con el país convertido en un gigantesco rebaño, pudo permitirse algunos caprichos; su vuelta a la guerra civil, al franquismo, que la conciencia colectiva tenía más que olvidado, intentando ganar una guerra que se perdió hace mucho, queriendo vengar la muerte de su abuelo, aun a costa de abrir de nuevo heridas que parecían mas que cerradas. Así, día tras día, mientras la crisis (que el negó, no tres veces como Pedro, sino muchas más) se presentaba con toda su crudeza y la gente empezaba a perder su trabajo por miles, el seguía en su cruzada retroactiva, retirando estatuas, escudos y calles, abriendo zanjas y sumarios post mortem, sin entender que no se puede gobernar un país caminando de espaldas, que si bien no se debe olvidar el pasado, no se puede gobernar basándose en él.

Hoy que llegamos al final del camino, vemos en que ha quedado su gestión, sus promesas, sus éxitos:

Acaba su mandato habiendo metido al país en dos guerras en la que nada pintamos, dos guerras que ningún beneficio traen a la sociedad española, y en las que nuestros soldados están muriendo por decenas, por no hablar de las víctimas civiles, esos a los que en teoría fuimos a proteger ¿Dónde quedo su pacifismo pancartero? ¿Dónde su dialogo y talante? Su famosa alianza, que tanto dinero costó (baste recordar la vergüenza de la cúpula) ha quedado convertida en un juguete caro e inútil, abandonado en una esquina, ignorado por todos.

Dentro del país, su obsesión dialogante le llevo a pactar con asesinos, haciéndoles concesiones y promesas a las que no tenía ningún derecho (¿tan poco valen la memoria de las víctimas?) y al final, para nada ¿o es que nadie se acuerda del atentado de la T4 en plena “tregua” y dos días después de que él expresara su satisfacción y esperanza en que las cosas iban por el buen camino? Su gobierno se recordara como el que protegió a los asesinos (caso faisán) y el que desprecio a las víctimas (publicación de actas de ETA)

Y con respecto a los nacionalistas… ¿alguien piensa que estamos mejor que hace 7 años? En este tiempo los aldeistas han llegado a niveles intolerables de chuleria y prepotencia, organizando chantajes permanentes al estado, votaciones por la independencia y planes de autodeterminación, presentados con toda pompa en las mismas Cortes españolas, en las que incluso han conseguido imponer sus dialectos, dando la imagen clara de a qué nivel ha llegado este país. Zapatero ha logrado lo que ni Franco pudo; que el independentismo cale hondo en la sociedad catalana, siendo mayoría en su parlamento.

Por último, su política social ¿Qué decir de esto?; Zapatero es el presidente que más recortes sociales ha hecho en la historia de este país, ampliando la edad de jubilación, subiendo los impuestos, recortando pensiones y prestaciones a parados, provocando el paro más alto de la historia de este país (que siendo España, ya tiene mérito la cosa) privatizando empresas publicas solventes y poniendo el estado al servicio de la banca, para salvarla a cualquier precio, mientras las familias españolas caen en la pobreza y la desesperación. En eso ha quedado el paladín de la izquierda, el defensor de los obreros, en el botones Sacarino de los banqueros.

Y todavía se atreve a enarbolar la bandera de la izquierda…

Ese es el legado de Zapatero, el poner al país en la peor situación de los últimos 70 años y de la que no saldrá en mucho tiempo, porque sus locuras, tanto en el terreno político, como económico, pero sobre todo social, se tardará mucho en poder arreglar.

Ese es el legado de Zapatero, el peor presidente de la historia de España en democracia.

8 comentarios:

Wafah dijo...

Au revoir Zapatero. No se tu, pero yo oyendo las últimas declaraciones de Rajoy en las que como siempre no dice nada, empiezo a tener un poco de miedo de lo que nos espera. Sigo sin saber que es lo que va a hacer en politica economica y todo se circunscribe a frases huecas y carentes de contenido. Francamente, si es este señor, que ya ha perdido 2 elecciones, el que nos tiene que sacar del hoyo me temo que vamos apañados, y bien que lo siento, porque creo que en el PP hay otras personas mucho más capacitadas pero está visto que vamos de mediocre en mediocre. Saludos.

El emigrante dijo...

Wafah, te recuerdo que Aznar perdió también dos elecciones, y el tiempo le ha situado como el mejor gestor que ha tenido este país, así que no te preocupes por Rajoy, preocúpate más por la traca final que van a dejar los socialistas antes de irse, o peor, que con el juego del cambio de caras vuelvan a ganar. Eso si es para preocuparse…


Saludos.

Stop dijo...

@ el emigrante, creo que situar al Aznar como el mejor gestor que ha tenido este país, es, a parte de exagerado, muy simplista.

Si fuera como tú afirmas, el P$OE jamás habría podido regresar al poder. Aznar cometió muchos errores, y muy importantes. Errores por los cuales debería pedir disculpas públicamente, pero no creo que el personaje se digne en hacer un pensamiento mínimamente crítico sobre su etapa de gobierno, de lo que debió haber hecho y no hizo, y de lo que dejó, por soberbio, y por endiosamiento personal, que le montaran los del P$OE. Saludos.

Stop dijo...

P$OE & PP, son la misma cosa. Comparten la misma agenda. Se reparten el trabajo. El P$OE mata de hambre al pueblo, legisla leyes draconianas, tiene comprados a los sindicatos, pisotea los derechos más elementales de las personas, hace a los ricos más ricos y los pobres más pobres, establece tratados internacionales, leyes y acuerdos que suponen la esclavitud de todos los españoles, pero son de izquierdas, y se les permite hacer todas esas cosas que el PP nunca JAMAS podría hacer.

Después llega el PP y sigue con las mismas leyes, que no cambia, con los mismos tratados, con las mismas injusticias, y lo único que hacen es arreglar un poco la economía para que la olla no acabe explotando.

Unos calientan el tema, y otros lo enfrían. Se reparten los papeles, y todos tan contentos. Los últimos coletazos de ZP van a ser terribles porque tienen que plantas la semilla que después el PP regará y mimará, de las privatizaciones masivas de todo lo público, que el reparto, entre CC.AA, ayuntamientos y Adminstración Central, será para todos.

Esa es la política española: una traición constante y programada al pueblo español. Saludos.

sinrrumbo dijo...

.....es igual quien este gobernando,ninguno se entera...de cuanto vale un cafe...

El emigrante dijo...

Pues yo no lo veo ni exagerado, ni simplista Carlos; si vemos objetivamente como estaba el país cuan do llego al poder, en bancarrota técnica, con 4 millones de parados, y fuera del euro y Europa, y como lo dejo al acabar su mandato, creo que no hay discusión. Y si, le pillo una buena racha económica, pero eso, como todo es un factor más, no el todo; todos los pilotos de F1 tiene en unos buenos coches, peo solo 2 o 3 pueden luchar por el título, y es que en esa ecuación entra una cosa llamada talento. Aznar, bajo ese prisma, ha sido el mejor gestor que ha tenido este país (y digo gestor, no gobernante, ojo) y aunque cometió errores claros derivados de su carácter no se puede negar lo que logro y en la situación que dejo a España.


Porque ninguno lo paga, Sinrrumbo, ninguno lo paga…



Un saludo.

Anónimo dijo...

Bueno bueno bueno...Pues te has quedado muy corto haciendo un recopilatorio del presidente del gobierno jose luis rodriguez zapatero. Mira,este individuo no solo ha dejado las arcas vacias,nos ha dejado un pufo que te tiemblan las piernas EN TAN SOLO SIETE AÑOS-LE HA SOBRADO UNO.¡Es un fenomeno el tipo! Ha dejado España como un solar.La pobreza se ha instalado en los hogares y en la calle.El desanimo està entre los ciudadanos y estamos hundidos moralmente.Yo sostengo que es un enfermo mental,dejando claro que no tengo ni idea de psiquiatria pero,hay algo elemental en mi razonamiento:El hombre normal miente de vez en cuando por numerosas razones.El susodicho, miente siempre.Hasta cuando dice la verdad tambien miente.Todo èl es una mentira.Y si resulta que no es un enfermo mental,entonces...este individuo debe ser sentado en el banquillo acusado de arruinar a los españoles y destrozar su futuro,ademas,por malversacion de dinero pùblico.No tiene escapatoria,o ingresa en un psiquiatrico de por vida o va a la carcel treinta años.

Anónimo dijo...

Otro Blog de mierda antiZP, a que vais a dedicaros cuando no este.



Lamentable.